Diagnóstico de la Alergia a la Proteína de Leche de Vaca

El diagnóstico precoz de la APLV ha demostrado que mejora las posibilidades de curación futuras.

Esta alergia se sospecha por los síntomas, aunque a veces se confunden con los de infecciones.

La confirmación de la alergia se realiza con una serie de pruebas en la piel, análisis de sangre y pruebas de provocación controladas.

Índice de Contenidos

¿Cuándo Sospechar una Alergia?

El primer indicio que nos hará sospechar de una Alergia a la Proteína de Leche de Vaca (APLV) es la aparición de síntomas como alteraciones en la piel, molestias abdominales, vómitos, diarrea, tos, mucosidad nasal y estornudos, entre otros. Si quieres puedes conocer en detalle todos los Síntomas de la Alergia.

Cuando estos síntomas aparecen poco después de las tomas de leche o de que ingerimos alimentos con leche de vaca o derivados, es fácil pensar en la APLV. Sin embargo, cuando los síntomas aparecen varias horas o días más tarde, es habitual confundirlo con infecciones.

Pruebas de Diagnóstico de APLV

Cuando ya sospechamos de una alergia a esta proteína, el especialista realizará alguna de las siguientes pruebas para confirmar el diagnóstico.

Prick Test

Es el nombre de las clásicas pruebas de alergia a los ácaros o polen que se realizan en el antebrazo.

Consiste en colocar un poco de proteína de la leche en la piel y después se pincha para que el líquido penetre un poco en la superficie cutánea.

De esta forma, se puede observar progresivamente la evolución de la zona. Pasados 15-20 minutos se visualiza el resultado; será positivo si aparece un habón rodeado de una zona de enrojecimiento.

En esta prueba a parte de proteína de leche también se aplicarán en dos zonas separadas dos sustancias que se utilizan como control:

  1. Histamina: es una sustancia que se utiliza como control positivo porque provocará la aparición de un habón y enrojecimiento.
  2. Suero fisiológico: se utiliza como control negativo.

De esta forma se comparará el resultado de la zona donde se aplicó leche con las dos sustancias de control.

Análisis de Sangre

Se realiza un análisis de sangre aparentemente normal a los ojos del paciente, pero se estudian determinados parámetros del cuerpo que pueden indicar una alergia.

El parámetro más habitual es el estudio de la Inmunoglobulina E (IgE), un anticuerpo que produce nuestro sistema inmunitario para luchar contra los alérgenos, en este caso la leche.

Normalmente, la sangre contiene una cantidad reducida de anticuerpos IgE. Sin embargo, si se detecta una cantidad alta significa que el organismo está reaccionando ante un alérgeno creando una gran cantidad de anticuerpos.

El alérgeno que provoca el aumento de anticuerpos IgE puede ser la leche, pero también puede ser un parásito o que el paciente tenga una afectación del sistema inmunitario.

Por lo explicado en el párrafo anterior podemos resumir que esta prueba no es específica y concluyente de una alergia a la proteína de leche de vaca. Por lo tanto, hace falta algo más que una alta concentración de IgE para diagnosticar una APLV.

Análisis de Heces

Es una prueba útil cuando el bebé, niño o adulto sufre de problemas digestivos que pueden ser compatibles con una alergia a la leche, pero también con otras enfermedades.

De esta forma se puede detectar si existe presencia de bacterias o parásitos en las heces.

Lo bueno de esta prueba es que es indolora. Solamente hay que recoger la muestra en un contenedor adecuado y entregarla.

La muestra de heces no tiene que recogerse antes de la entrega. Puede almacenarse en nevera hasta un máximo de 48 horas. Ante la duda puedes consultar a tu médico o personal de enfermería.

Pruebas de Provocación

Consiste en tomar ciertas cantidades de leche de forma controlada en una consulta hospitalaria, para así valorar si se produce o no una reacción y estudiarla.

Todas estas pruebas se deben realizar en un entorno controlado, normalmente una consulta médica de un hospital y por personal sanitario entrenado. Esto garantizará la correcta realización de la prueba en un entorno seguro.

Actuación tras confirmar el Diagnóstico

Si ya tenemos un diagnóstico confirmado de alergia a la proteína de leche de vaca, el especialista establecerá una serie de pautadas de alimentación individualizadas para cada caso.

Dieta de APLV individualizada

No será igual la alimentación de un recién nacido que está recibiendo lactancia materna que si está con lactancia artificial. Del mismo modo, si ya está con la alimentación complementaria, se podrán utilizar sustitutos de la leche en su dieta.

Puedes encontrar una serie de recomendaciones generales sobre el Tratamiento de la APLV.

Seguimiento de la Alergia

Se establecerán una serie de consultas de seguimiento para valorar la evolución de la alergia.

En estas consultas se pueden repetir pruebas ya realizadas para valorar si la alergia sigue presente o ha remitido.

Además, se debe vigilar si aparecen alergias a otras sustancias o alimentos diferentes.

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